 |
Claudia Valladares, una de las estudiantes que participó de la actividad Foto: Lic. Saúl Romero |
Prensa Ujap, 13/08/2007
Un grupo de estudiantes de la Universidad José Antonio Páez realizaron una visita a la Asociación Benefactora de Ayuda al Niño sin Asistencia (Abansa).
La actividad, organizada por las profesoras Carmen Henry¸ directora de desarrollo estudiantil de la Ujap, Rufina Estupiñán; coordinadora de pasantías y trabajo de grado y la ingeniera Emily Maldonado, coordinadora de ceremonial y protocolo, fue una ocasión propicia para que este grupo de estudiantes compartiera y brindara artículos de la cesta básica, y una merienda preparada, en donde, la compañía y solidaridad fueron los ingredientes principales para con los niños y niñas que viven en este albergue de menores.
Abansa, “Mi Refugio” es una asociación civil sin fines de lucro que tiene como finalidad prestar asistencia integral a niños, niñas y adolescentes en circunstancias especialmente difíciles, con el firme propósito de hacer prevención primaria al problema delictivo del país.
La señora Rosalba de Echeverría, coordinadora de esta casa hogar, no ocultó su alegría por la presencia de los jóvenes estudiantes y explicó que dentro de la fundación se cumplen las funciones de “ofrecer apoyo moral, social, de seguridad y protección en una vivienda a estos menores que han sufrido por circunstancias adversas que se le han presentado en la vida”.
Entre tanto la profesora Carmen Henry declaró sus palabras de incentivo a todos los estudiantes de la Universidad José Antonio Páez, para que este tipo de actividades puedan seguir desarrollándose con mayor frecuencia, al mismo tiempo que extendió su compromiso de continuar abarcando un número mayor de casas o refugios “donde los estudiantes de la Ujap puedan desarrollar un trabajo social que vaya en pro de restaurar los valores de la solidaridad y el amor con las personas más desposeídas”.
En este mismo sentido la bachiller Claudia Valladares, estudiante de Mercadeo, opinó que esta es “una actividad que todos los estudiantes deberían hacer por ser una tarea muy conmovedora”. Valladares instó a sus compañeros de estudios a que participaran siempre de este tipo de actividades y que no dejaran pasar “las oportunidades que nos ofrece la vida para hacer el bien y ayudar a las personas que menos tienen”.
La tarde transcurrió entre gratos juegos y ameno compartir, en donde los estudiantes y los niños disfrutaron de la alegríade dar sin recibir, y en donde sin duda la dignidad de los seres humanos se enaltece por medio de las acciones que se realizan para ayudar a nuestros semejantes.